La actriz confesó que perdió su nariz en la primera cirugía y vivió una experiencia que casi le cuesta la vida
La reconocida actriz venezolana Erika Schwarzgruber volvió a ser tendencia en redes sociales tras revelar un impactante episodio de su vida: una bacteria casi le provoca la muerte luego de su primera rinoplastia. La artista, conocida por su participación en telenovelas y su constante interacción con seguidores, decidió romper el silencio y contar la verdad detrás de las críticas que durante años recibió por su apariencia.
El pasado 11 de febrero, la actriz se sometió a su tercera operación de nariz, un procedimiento que esta vez resultó exitoso y sin complicaciones. Sin embargo, el camino hasta ese momento estuvo marcado por dolor físico, emocional y burlas públicas.
“En mi primera cirugía me compliqué con una bacteria que casi me mata”
A través de un extenso mensaje publicado en Instagram, Erika confesó que nunca había contado lo que realmente ocurrió tras su primera rinoplastia.
«Nunca les conté que en mi primera cirugía me compliqué horrible con una bacteria que casi me mata, literal perdí mi nariz», escribió la actriz, dejando atónitos a sus seguidores.
La infección fue tan severa que derivó en una emergencia médica que la obligó a someterse a una segunda cirugía reconstructiva apenas tres meses después. No obstante, ese procedimiento tampoco logró resolver completamente el problema.
«Después de esa segunda cirugía (de reconstrucción que tampoco salió bien) no quise más nunca tocarme la nariz con nadie», confesó.
Burlas, críticas y el peso emocional de los comentarios
Mientras atravesaba uno de los momentos más delicados de su vida, la actriz también enfrentaba comentarios crueles en redes sociales. Según relató, muchos hacían “chistes” sin conocer la gravedad de la situación.
«YA LE VAMOS A CANTAR CUMPLEAÑOS A ESOS TIRROS MIJA!» o «quedaste tan fea que no te puedes quitar los tirros?», eran algunos de los mensajes que recibía mientras luchaba por su salud.
Ante ello, Erika reflexionó sobre el impacto de las palabras y dejó un mensaje contundente: «Cuando algunas personas se burlan, te ponen sobrenombres, hablan sin saber si te hacen daño o no. Lo mejor es el silencio».
Tercera rinoplastia: una recuperación rápida y sin complicaciones
En contraste con sus experiencias anteriores, esta vez la intervención quirúrgica fue exitosa. La operación estuvo a cargo del reconocido especialista Dr. José Ramón, a quien la actriz agradeció públicamente por su profesionalismo.
Tan solo tres horas después de salir del quirófano, Erika compartió un video desde la clínica asegurando sentirse en perfecto estado.
«Ya salí, ya estoy en recuperación. Tengo tres horas de estar operada y me siento súper bien, no tengo dolor», expresó.
Días después confirmó que el proceso avanzaba de manera positiva:
«Me siento perfecta, no estoy hinchada, no estoy morada, mi herida está perfecta, tengo cero dolor, nada. Todo ha fluido demasiado maravilloso».
“No lo hice por gustarle a nadie”
Tras 11 días de recuperación, la actriz cerró este capítulo con una reflexión poderosa sobre amor propio y decisiones personales.
«Hoy puedo cerrar un ciclo que más allá de lo estético o lo superficial fue bastante doloroso e incómodo de sobrellevar», afirmó.
Además, dejó claro que su motivación no estuvo ligada a complacer a terceros:
«No lo hice por gustarle a nadie. Lo hice porque YO lo deseaba. Y eso… es razón suficiente».
Cirugías estéticas y riesgos: una historia que deja lecciones
El caso de Erika Schwarzgruber vuelve a poner sobre la mesa la importancia de acudir a especialistas certificados y comprender los riesgos que pueden existir en cualquier procedimiento quirúrgico, incluso en aquellos considerados “estéticos”.
Más allá del resultado físico, su testimonio expone la realidad emocional que muchas figuras públicas —y personas comunes— enfrentan cuando son juzgadas por su apariencia.
Su historia no solo habla de una operación de nariz, sino de resiliencia, valentía y amor propio.